Para muchas personas una manera de relajarse después de un día de trabajo, es la de compartir con otros, sea pareja o amigos, pasando un rato tranquilo y de manera alegre, están bajo la creencia de que para estar alegres, relajados y contentos un poco de licor es indispensable.

El ser humano es propenso a buscar de alguna manera las mil y una forma de sentirse bien consigo mismo, al igual que le es agradable compartir con otros, es que sentirse parte de la sociedad conlleva a participar de manera activa en actividades que le proporcionen placer.

Una manera de hacerlo es a través de pasar ratos agradables, donde las actividades permitan relacionarse abiertamente con otros, así como de festejar, cumpleaños, bodas, aniversarios y hasta encuentros de negocios, que abren puertas a la comodidad y tranquilidad

Son muchas las familias que se reúnen  a la mesa para disfrutar de una rica comida, que va acompañada de una bebida, la misma permite relacionarse entre ellos, así como con amigos, proporcionando una sensación de aceptación, tranquilidad y hasta comodidad.

Las bebidas generadoras de emociones

Como ya mencionamos los encuentros entre familiares y amigos es común y hasta necesario para el ser humano, algunos de estos encuentros van acompañados no solo por la ingesta alimentaria sino también por el consumo de bebidas con cierto grado de alcohol.

Las emociones pueden verse influenciadas por cierto tipos de bebidas y sus respectivos grados alcohólicos. Los consumos de cervezas, vinos u otros tipos de licores pueden desencadenar emociones que van desde alegría, seguridad, amor, hasta agresividad, cansancio y agotamiento.

La edad, la crianza, el estatus social son entre otras formas de influir de manera determinante en el consumo de ciertas bebidas alcohólicas. Aunque son los hombres los más propensos al consumo alcohólico, convirtiéndose inclusive en un detonante para varias enfermedades.

De igual forma estudios dan como resultado que las familias donde se realizan actividades que incluyen el consumo de bebidas alcohólicas son más vulnerables a  crear el hábito de consumo entre los miembros que participan en ellas, especialmente en los del sexo masculino.

El consumo alcohólico y las emociones activas

Un estudio de mercado muestra que la compra de las bebidas alcohólicas, se generan más por un componente emocional en vez de racional. Y es que somos seres humanos sociables que por naturaleza se involucra rápidamente con aquello que le proporciona satisfacción.

Es una necesidad natural en los individuos el compartir con sus congéneres, por lo cual utiliza sus emociones como guía para ello, involucrando alimentación y bebidas. Esto lo aprovechan las marcas comerciales para hacer la publicidad a su producto.

Un ejemplo a tomar en cuenta entre las bebidas con grado alcohólico es la cerveza, produce en el cerebro un estímulo que activa la descarga de dopamina, por lo que los consumidores sienten emociones que les permitan estar en un grado de comodidad consigo mismo.

Entre las emociones que desencadena dicha descarga hormonal están el bienestar y alegría, generando seguridad en el individuo, seguridad de la que puede hablar un cerrajero Sarria cuando necesitamos alguna  medida de protección en nuestro hogar, la opinión de un experto es valiosa.

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